- La nueva planta de bioconversión con mosca soldado-negra transforma residuos orgánicos de la comunidad en alimento para gallinas, peces y cerdos, además de producir biofertilizantes para fortalecer la agricultura sostenible en el Cesar y La Guajira.
Valledupar, Cesar. Septiembre 15 de 2026. Lo que antes se consideraba desechos (cáscaras de frutas, restos de alimentos y residuos de cosechas) hoy se convierte en una oportunidad para impulsar la producción de alimentos, mejorar los cultivos, restaurar el suelo y proteger el ambiente. En el territorio indígena Kankuamo, en Valledupar (Cesar), el Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología (CIT) Motilonia de AGROSAVIA hizo la apertura de la primera planta de bioconversión con mosca soldado negra (Hermetia illucens), una tecnología innovadora que transforma residuos agrícolas en proteína de alto valor para la alimentación animal (gallinas, peces, cerdos) y en biofertilizantes para la producción agrícola.
El proyecto es orientado por la investigadora máster Clara Yalexy Delgado Ochica del CIT Motilonia, financiado por de la Agencia Empresarial de los Países Bajos y en alianza con NGN, Entopro y la Universidad Nacional de Colombia, el cual marca un hito para la región. Su implementación consolida un modelo de economía circular que fortalece la gobernanza ambiental, empodera a las comunidades de Cesar y La Guajira, y promueve la transición agroecológica.
Una solución para un problema ambiental del territorio
Para Delvis Ochoa, asistente con enfoque étnico del proyecto, la planta representa un avance estratégico para la comunidad: "Esta planta se construyó para dar solución a una problemática ambiental del territorio. La idea es recoger los residuos orgánicos que generan la despulpadora de frutas, los colegios y los Centros de Desarrollo Infantil CDI para convertirlos, a través de la mosca soldado-negra, en proteína para alimentar especies menores y en un abono orgánico que fortalece los cultivos de la comunidad."
Estos residuos son recolectados para alimentar la mosca soldado negra, un insecto capaz de convertir grandes volúmenes de materia orgánica en recursos útiles para los sistemas agropecuarios.
Durante ese proceso, las larvas producen una proteína de alta calidad que puede incorporarse en la alimentación de especies menores como pollos de engorde, gallinas, peces y cerdos, mientras que el material resultante de la bioconversión se transforma en un biofertilizante orgánico que mejora la fertilidad del suelo y el desarrollo de los cultivos.
Un laboratorio vivo para el Cesar
Más allá de producir proteína y biofertilizantes, la planta funcionará como un centro de formación y transferencia de conocimiento para productores, extensionistas, universidades, instituciones y comunidades indígenas interesadas en implementar tecnologías sostenibles.
La investigadora Clara Delgado explicó que el propósito es que este conocimiento llegue directamente a las familias productoras. "El objetivo principal de esta planta es llevar conocimiento. Queremos que cada unidad familiar y cada parcela del Cesar y La Guajira transforme los residuos y los convierta en biofertilizantes de alta calidad y proteína para alimentación animal, mejorando sus sistemas productivos de forma sostenible, disminuyendo así su dependencia por insumos de alto costo."
Según la investigadora, en cada parcela existen residuos de frutas, cultivos, café, cacao y otros procesos agrícolas que pueden ser aprovechados mediante esta tecnología para cerrar ciclos productivos, disminuir el desperdicio y aumentar la productividad.
Con este 'laboratorio vivo', AGROSAVIA reafirma su compromiso con la investigación participativa, el desarrollo autónomo de los territorios y la mitigación del cambio climático desde la economía circular.
- Más información:
- Ronal Rosado Peinado
- Profesional de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Motilonia
- Oficina Asesora de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- rrosado@agrosavia.co
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