- La jornada se llevó a cabo en el desarrollo del proyecto Misión: Jóvenes al Campo, visitando la planta de procesamiento agroindustrial AMAPURI en Puerto Asís
Puerto Asis, Putumayo. Septiembre 10 de 2026. En un esfuerzo por frenar el éxodo rural y potenciar el talento local, la Corporación colombiana de investigación agropecuaria - AGROSAVIA, y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, está liderando una apuesta que va más allá de la transferencia técnica: está construyendo arraigo. A través del proyecto Misión: Jóvenes al Campo, viene desarrollando jornadas de fortalecimiento de capacidades e intercambio de experiencias agroempresariales, esta vez desde Puerto Asís (Putumayo), jornadas que conectan a las nuevas generaciones con el potencial productivo de su propia tierra.
El núcleo de este modelo que actualmente se desarrolla, radica en robustecer los procesos formativos en 25 instituciones educativas de diversas regiones del país, posicionando a la ciencia, la tecnología y la innovación agropecuaria como la base fundamental para que los jóvenes transformen su visión del entorno rural. Al integrar estas herramientas en el aula, la juventud no solo redescubre el potencial de su territorio, sino que adopta una mentalidad empresarial capaz de estructurar oportunidades productivas, sostenibles y con verdadero valor agregado.
Recientemente, estudiantes de las instituciones educativas rurales El Cuembí y Nueva Granada visitaron la planta de procesamiento agroindustrial AMAPURI, un referente regional en la transformación de Asaí y palmito. Pero esta visita no fue un simple recorrido: fue una inmersión en el modelo de negocio amazónico, donde los jóvenes pudieron observar, desde la recepción de la materia prima hasta el empaque final, cómo el conocimiento científico y el aprovechamiento sostenible de los recursos generan valor agregado y empleo digno en el territorio.
El trabajo de AGROSAVIA se distingue por articular dos frentes clave:
Por un lado, el fortalecimiento de competencias empresariales, mostrando a los estudiantes que es posible innovar sin migrar. La experiencia en AMAPURI evidenció el ciclo completo de la economía circular, al transformar residuos del procesamiento en abonos orgánicos, una lección práctica que conecta directamente con los retos territoriales que cada institución está desarrollando.
Por otro lado, el acompañamiento a los retos productivos territoriales diseñados desde el aula:
En el Cuembí, los jóvenes investigan el efecto de diferentes sustratos en la producción de patrones de cacao; la cría de pollos con suplementación forrajera a escala campesina y la recuperación de saberes etnobotánicos, rescatando el conocimiento ancestral como motor de innovación.
En Nueva Granada, el enfoque está en la seguridad alimentaria: diversificación funcional de huertas para alimentación humana y de meliponas (abejas nativas), junto con producción piscícola con suplementos nutricionales.
Detrás de cada actividad hay un propósito claro: que el campo no sea visto como un lugar de origen, sino como un destino de oportunidades. AGROSAVIA no solo transfiere tecnología; está tejiendo una red de conocimiento, experiencia y confianza que permite a estos jóvenes visualizar su futuro profesional en el mismo territorio que los vio crecer.
Al final del día, la sonrisa de los estudiantes al recorrer la planta AMAPURI no era solo curiosidad; era el reflejo de un horizonte posible. Porque cuando el conocimiento se encuentra con la tierra, el desarrollo territorial deja de ser un concepto y se convierte en una decisión, la de quedarse, emprender y transformar en su propio territorio.
- Más información:
- José Dario Ule Rodriguez
- Profesional de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- Sede Amazonía
- Oficina Asesora de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
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