- Como parte de los acuerdos del proyecto con la Asociación Damas de la Amazonía, se entregaron 1.100 alevinos de cachama y 22 bultos de concentrado para su alimentación, recursos que contribuirán al fortalecimiento de la seguridad y la soberanía alimentaria de la comunidad.
Florencia, Caquetá. Junio 30 de 2026. En la espesura verde del Caquetá, muy cerca donde la quebrada Las Damitas nace entre raíces y musgo, un grupo de mujeres campesinas cultiva algo más que alimentos: cultiva ilusiones. Son la Asociación de Campesinas las Damas de la Amazonía (ACDAMAZONIA), un tejido de voces y manos que, desde la vereda Las Damas, en Florencia, le apuesta a la vida, al campo y a la paz.
Gracias al proyecto -Desarrollo de estrategias de producción alimentaria que garanticen seguridad y soberanía, con enfoque agroecológico adaptado a cada región y basado en el diálogo intercultural entre científicos y comunidades locales-, ejecutado por la Corporación colombiana de investigación agropecuaria - AGROSAVIA y financiado por el Ministerio de Agricultura, estas mujeres han recibido recursos que están transformando su día a día: insumos, asistencia técnica, infraestructura productiva y acompañamiento que les permiten producir mejor, vender con más valor y, sobre todo, vivir con mayor dignidad.
Allí, donde el río y la selva se abrazan AGROSAVIA, y su Sede Florencia – Costayaco, de la mano de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Rural de la Alcaldía municipal, llegó, no con recetas impuestas, sino con un diálogo profundo. Y en ese encuentro de saberes, entregaron a estas guardianas del territorio 1.100 alevinos de cachama roja, pez de sangre cálida y corazón amazónico, que nadará en los estanques de la finca La Pradera como símbolo de un futuro que se construye desde el agua y la tierra.
La cachama, ese pez rústico y noble que recorre las cuencas del Amazonas y el Orinoco, es más que un alimento: es memoria, es cultura, es resistencia. Su carne generosa y su crecimiento rápido la han convertido en embajadora de la acuicultura nativa, y hoy, en las manos de las Damas, es también un puente hacia la autonomía alimentaria.
La iniciativa también impulsa un sistema agroecológico diversificado en el que se integran cultivos de Felipita (hoja y fruto) con yuca, plátano, maíz y piña, además de huertas caseras que aportan a la alimentación de las familias. Esta combinación de actividades fortalece la resiliencia de los sistemas productivos y favorece un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles. Cada semilla, cada alevino, cada surco, es un acto de soberanía.
Este esfuerzo se inscribe en el Marco Estratégico de Metas y Resultados 2026, donde AGROSAVIA y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural avanzan con paso firme hacia la seguridad alimentaria con enfoque agroecológico. No se trata de imponer tecnologías foráneas, sino de co-construir, desde el diálogo intercultural, soluciones que sean tan pertinentes como el paisaje que las acoge.
El proyecto, que abraza las regiones Andina, Caribe, Pacífico-Insular y Amazónica, busca que estas iniciativas no queden en el aislamiento, sino que se conviertan en modelos replicables, semillas de transformación para todo el país. Para ello, profesionales de AGROSAVIA de los Centros de Investigación Tibaitatá y El Mira, así como de la Sede Florencia, desarrollan metodologías participativas que incluyen herramientas como mapas parlantes, análisis FODA y el instrumento IPPTA, facilitando el intercambio de conocimientos entre investigadores y productores y que permiten escuchar, aprender y crear juntos.
Porque en la Amazonía, donde el agua susurra historias milenarias, ACDAMAZONIA demuestra que otro campo es posible: más justo, más diverso, más vivo. Y AGROSAVIA está allí, no para dirigir, sino para aprender y crecer con ellas.
- Más información:
- José Dario Ule Rodriguez
- Profesional de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- Sede Florencia
- Oficina Asesora de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- jule@agrosavia.co
- AGROSAVIA