- Una investigación liderada por AGROSAVIA identificó materiales del Banco de Germoplasma Vegetal con resistencia y tolerancia a dos de las enfermedades más limitantes del cultivo de plátano: el moko y la marchitez por Fusarium. El estudio propone una nueva estrategia para acelerar la búsqueda de materiales promisorios y fortalecer los programas de mejoramiento genético en Colombia.
Mosquera, Cundinamarca. Julio 23 de 2026. El plátano hace parte de la seguridad alimentaria y del sustento de miles de familias rurales en Colombia. Sin embargo, enfermedades como el moko, causado por la bacteria Ralstonia solanacearum, y la marchitez vascular provocada por Fusarium oxysporum, pueden ocasionar pérdidas que comprometen la productividad de los cultivos e incluso destruir plantaciones completas.
Frente a este desafío, investigadores de la Corporación colombiana de investigación agropecuaria (AGROSAVIA) desarrollaron una estrategia que permite aprovechar de manera más eficiente la diversidad genética conservada en el Banco de Germoplasma Vegetal para la Alimentación y la Agricultura, facilitando la identificación de materiales con potencial para desarrollar variedades más resistentes.
Los resultados fueron publicados en el artículo científico "Aprovechamiento de la diversidad de bancos de germoplasma de plátano mediante el perfilamiento de genes NLR para la resistencia a los principales patógenos vasculares", en el que se propone un nuevo flujo de trabajo para priorizar las accesiones con mayor potencial antes de iniciar su evaluación en campo.
Un banco de germoplasma con respuestas para los desafíos del futuro
El Banco de Germoplasma Vegetal de Colombia, custodiado por AGROSAVIA, conserva una amplia diversidad genética de especies de interés para la agricultura colombiana. En el caso del género Musa, que incluye plátanos y bananos, la colección reúne 197 accesiones que representan un recurso estratégico para enfrentar enfermedades, plagas y los efectos del cambio climático.
No obstante, caracterizar cada uno de estos materiales requiere importantes inversiones de tiempo y recursos. "Los bancos de germoplasma almacenan la materia prima que científicos, mejoradores y agricultores necesitan para desarrollar cultivos capaces de responder a los desafíos del futuro. El reto está en identificar cuáles materiales tienen el mayor potencial para iniciar esos procesos de investigación", explican los investigadores autores del trabajo, Ph.D. Paola Zuluaga, Ph.D. Paula Reyes, Ms.C. Ayda Enríquez, Ms.C. Lorena Dávila y Ms.C. Edwin Rodríguez de los Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Tibaitatá y Palmira.
Para responder a este desafío, el equipo desarrolló una metodología basada en información genómica que permite identificar, desde etapas tempranas, aquellos materiales que presentan características asociadas con resistencia a enfermedades, optimizando así la inversión en investigación y acelerando la toma de decisiones.
Materiales promisorios frente a dos enfermedades que amenazan el cultivo
Aplicando este enfoque, el equipo de investigación de los Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Palmira y Tibaitatá identificaron accesiones del Banco de Germoplasma con diferentes niveles de resistencia y tolerancia frente al moko y la marchitez por Fusarium, dos de las enfermedades más devastadoras para el cultivo del plátano.
Estos resultados representan un punto de partida para futuros programas de mejoramiento genético, ya que los materiales identificados podrían aportar características de resistencia que permitan desarrollar nuevas variedades adaptadas a las condiciones productivas del país.
"Nuestro estudio demuestra que ya contamos con materiales que presentan resistencia y tolerancia a estas enfermedades. Esto abre la posibilidad de incorporarlos en programas de mejoramiento genético para obtener variedades comerciales más resistentes", señala el equipo de investigación.
La información genética acelera la innovación
Uno de los principales aportes del estudio fue demostrar que las herramientas genómicas pueden convertirse en un aliado para aprovechar mejor la diversidad conservada en los bancos de germoplasma.
En lugar de evaluar de manera experimental cientos de materiales, la metodología desarrollada permite identificar primero aquellos que poseen perfiles genéticos asociados con resistencia y concentrar los esfuerzos de investigación en los candidatos más prometedores.
Esta estrategia reduce tiempos, optimiza los recursos disponibles y fortalece la capacidad de respuesta frente a los retos que enfrenta la agricultura, especialmente en un contexto marcado por el cambio climático y la aparición de nuevas enfermedades.
Conservar la biodiversidad para asegurar la agricultura del mañana
Para AGROSAVIA, el verdadero valor de este trabajo trasciende el desarrollo de una nueva metodología. La investigación demuestra que conservar la diversidad genética no solo protege el patrimonio biológico del país, sino que también ofrece herramientas concretas para responder a los desafíos de la producción agrícola.
Los siguientes pasos estarán orientados a fortalecer los programas de mejoramiento genético mediante la incorporación de estos materiales en procesos de cruzamiento y evaluación, así como a continuar la caracterización del Banco de Germoplasma para descubrir nuevas fuentes de resistencia.
La figura muestra la estrategia utilizada en este estudio, la cual puede ser aplicada a cualquier colección de interés de un banco de germoplasma.
- Más información:
- María Elena Londoño Rubio
- Profesional de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Tibaitatá - CIMPA
- Oficina Asesora de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- melondono@agrosavia.co
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