- Un proyecto de cooperación Sur-Sur, financiado por APC-Colombia y ejecutado por AGROSAVIA y la Universidad Mayor de San Andrés, en Bolivia, conectó la etnoveterinaria, la investigación científica y los conocimientos ancestrales para fortalecer la cadena de valor de la lana.
Valledupar, Cesar. Octubre 5 de 2026. La lana puede ser mucho más que una fibra. Puede convertirse en una oportunidad para fortalecer las economías rurales, preservar conocimientos ancestrales y generar nuevas alternativas de desarrollo para las comunidades originarias.
Con esta visión, AGROSAVIA y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), de Bolivia, desarrollaron durante 12 meses el proyecto -Valoración de la calidad de lana producida en comunidades originarias bajo el enfoque etnoveterinario-, una iniciativa de cooperación Sur-Sur que conectó capacidades científicas, conocimientos tradicionales y experiencias de comunidades rurales de Colombia y Bolivia.
El proyecto fue financiado por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC-Colombia), en el marco del mecanismo de Comisión Mixta de Cooperación, y permitió desarrollar intercambios técnicos, encuentros académicos y espacios de investigación alrededor de la calidad de la fibra, producción ovina, etnoveterinaria, recursos zoogenéticos y transformación de la lana.
El trabajo fue liderado por Clara Viviana Rúa Bustamante, investigadora del Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología (CIT) Motilonia de AGROSAVIA, con el acompañamiento de Wilson Loza, profesional de apoyo a la investigación, Delvis Ochoa, asistente de investigación, y Ekile Torres, miembro de la comunidad indígena arhuaca. Por parte de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) participaron el ingeniero Daniel Severo Choque Sánchez, junto con Fanny Arragan y Ruben Tallacahua.
La historia de esta cooperación comenzó antes de que Colombia y Bolivia iniciaran el proyecto. Surgió a partir de la participación de AGROSAVIA en la Red Iberoamericana de Etnoveterinaria, un espacio que promueve el intercambio de conocimientos sobre las prácticas tradicionales utilizadas por comunidades rurales para el manejo y cuidado de los animales.
Fue precisamente en este escenario donde se generaron conexiones con investigadores y aliados internacionales que permitieron identificar intereses comunes entre Colombia y Bolivia y avanzar hacia una propuesta conjunta alrededor de los sistemas productivos ovinos y la valoración de la lana.
Para Clara Viviana Rúa la iniciativa representa una oportunidad para mirar la lana desde una perspectiva integral.“Este proyecto nos permitió reconocer que la calidad de la lana no puede valorarse únicamente desde parámetros técnicos. Es necesario integrar los conocimientos de las comunidades, sus prácticas tradicionales y las condiciones en las que producen, para construir metodologías que respondan realmente a sus territorios”.
Cuando la ciencia viaja entre Colombia y Bolivia
Uno de los principales aportes de esta cooperación fue el intercambio de conocimiento entre investigadores, docentes, estudiantes y comunidades de ambos países.
Durante el proyecto se desarrollaron eventos virtuales, encuentros académicos y misiones técnicas, en los que investigadores de AGROSAVIA y representantes de la UMSA compartieron experiencias relacionadas con producción ovina, calidad de fibra, etnoveterinaria, sostenibilidad y aprovechamiento de recursos zoogenéticos.
La delegación colombiana también visitó las estaciones experimentales de Choquenaira y Sapecho, en Bolivia, y sostuvo encuentros con investigadores y docentes de la Facultad de Agronomía de la UMSA para conocer experiencias de producción animal, agroindustria, recursos naturales y sistemas productivos vinculados con comunidades indígenas.
El proyecto también se relacionó con las capacidades que AGROSAVIA ha desarrollado alrededor de los recursos zoogenéticos y la conservación de ovinos lanares.
En este sentido, la experiencia se articuló con el trabajo desarrollado por la Corporación en el Banco de Germoplasma de ovinos lanares, ubicado en el Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Obonuco, en Nariño, que contribuye a la conservación de recursos genéticos animales y al desarrollo de conocimiento relacionado con estas especies.
Este intercambio permitió identificar metodologías y experiencias que pueden contribuir al fortalecimiento de la cadena de valor de la lana en Colombia, al tiempo que abrió nuevas posibilidades para continuar desarrollando investigación conjunta entre ambos países.
La lana como patrimonio, conocimiento y oportunidad
Más allá de la fibra, el proyecto puso en el centro a las comunidades que mantienen los conocimientos asociados a la producción, selección, clasificación y transformación de la lana.
Durante la misión técnica se conocieron experiencias de organizaciones bolivianas y se destacó especialmente el papel de las mujeres indígenas en diferentes etapas de la cadena productiva, desde la selección de la fibra hasta su transformación en productos con valor agregado.
Este componente permitió reconocer que los conocimientos tradicionales constituyen una fuente de innovación y que su articulación con la investigación científica puede contribuir a desarrollar soluciones más pertinentes para los territorios rurales.
- Más información:
- Ronal Rosado Peinado
- Profesional de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología Motilonia
- Oficina Asesora de Comunicaciones, Identidad y Relaciones Corporativas
- rrosado@agrosavia.co
- AGROSAVIA